El problema de la desinformación
La desinformación es un problema relevante en la actualidad. Algunas de las consecuencias del mal manejo de la información son el riesgo a la paz internacional, afecciones a la salud pública, pone en peligro el bienestar del planeta e interfiere con la toma de decisiones democrática. Un ejemplo reciente del gran problema que puede causar la desinformación lo vivimos en la época de pandemia debido a los diferentes estigmas y manipulación de la información, en donde hubo un aumento a las agresiones a médicos a consecuencia de la gran cantidad de noticias falsas con respecto al tema.
El internet ha cambiado la manera en que interactuamos con los medios, la mayoría de las personas consume noticias a través de redes sociales y cada vez menos personas leen periódicos o ven las noticias. El fácil acceso a medios de comunicación a través del internet ha permitido que cada vez más las personas puedan mantenerse informadas; a su vez, provocando que cualquier individuo sea capaz de realizar alguna publicación, favoreciendo al mal manejo de la información.
Este problema impacta a la ciencia al dudar de la veracidad de los artículos de divulgación publicados. Esto no significa que la ciencia esté “rota”, sino que los científicos compiten por que sus trabajos sean leídos de igual forma que lo hacen los periodistas, a causa de los incentivos que reciben los investigadores por exagerar su trabajo y compartir aquellos trabajos que sean sorpresivos y llamen la atención del público. Asimismo, los científicos dependen de buscadores web como Google Scholar o sistemas de recomendación para encontrar información relevante, por lo que son susceptibles a distintos factores que podrían afectar la calidad de su trabajo.
Hoy en día existe una competencia por la atención de las personas, por lo que cada vez los títulos de los trabajos de investigación tienden a la exageración; utilizando títulos engañosos que reemplazan los hechos con promesas de experiencias emocionales o curiosidad para así generar ingresos publicitarios. También existe una constante presión científica; los científicos sienten presión para publicar sus trabajos, por lo que exageran sus resultados debido a métricas de productividad y bonificaciones.
Según la revisión de artículos, es más probable encontrar en revistas aquellos que presenten resultados positivos y estadísticamente significativos; siendo de menor cantidad aquellos con resultados negativos. Se puede observar más en el caso de farmacéutica o medicina, es más probable encontrar un medicamento el cuál cure milagrosamente una enfermedad. Como consecuencia existe una crisis de replicación en la que la mayoría de los resultados obtenidos no pueden ser replicados.
Esto lleva a que muchos trabajos se retracten de sus resultados, lo que puede influir en el mal uso de citas; si se cita algo que tiempo después se retracta va construyendo una bola de nieve con resultados erróneos, llevando así a un tipo de “teléfono descompuesto”. Además, los autores citan preferentemente trabajos que apoyan sus afirmaciones, influyendo en que solo se presenten resultados positivos.
Existen revistas las cuales se encargan de estafar a los investigadores para que puedan publicar sus trabajos, por tanto, la credibilidad de sus artículos se ve influenciada. En estas revistas, los artículos a revisar no siguen la misma metodología que en aquellas con renombre. Normalmente son utilizadas por científicos que están bajo la presión de publicar para tener más artículos publicados, con la posibilidad de que los datos puedan no ser ciertos o fácilmente falsificables.
El uso de programas para la recopilación de información también influye en la forma en que la información es presentada en los artículos. No se conoce qué tipos de filtrado utilizan estos programas para mostrar los artículos, lo que puede contribuir a que solo se utilicen trabajos que el programa crea que son los más importantes. Aquí es en donde se hace la siguiente reflexión, ¿los buscadores y sistemas de recomendación promueven la diversidad o están delimitando nuestra vista de la literatura?
De otra forma, a pesar de que los datos en las investigaciones sean precisos, estos también pueden tender a desinformar. Los datos a pesar de ser objetivos, precisos y replicables tienen una infinita manera de presentarse, por ende, pueden ser usados para contar diferentes tipos de historias. Según su tipo de visualización puede influir en cómo se cuenta esta historia. Cada persona tiene la posibilidad de entender lo que está leyendo de diferentes formas. Incluso, existe la posibilidad que el autor del artículo no sepa la manera correcta de presentar sus resultados lo que lleva a la malinterpretación.
Para combatir el problema de la desinformación en la ciencia es muy importante promover que se publiquen trabajos de calidad, en lugar de enfocarse en la cantidad de publicaciones; mejorar la revisión de artículos al mandarlos a revistas y enseñar a la población a cuestionar los datos. En conclusión, es importante que la población conozca las diferentes formas en que se puede manipular las noticias científicas, para que el flujo de información sea el adecuado y no se caiga en noticias falsas, para de esta forma restaurar la confianza en la ciencia.
Referencia: J.D. West, & C.T. Bergstrom, Misinformation in and about science, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 118 (15) e1912444117, https://doi.org/10.1073/pnas.1912444117 (2021).






